BIO CONSTRUCCIÒN- DANZA Y COMUNIDAD EN LA ORINOQUIA COLOMBIANA

sikuani-esp.png

La comunidad Kaliawirinae, perteneciente al resguardo Wacoyo, está ubicada en Puerto Gaitán (Meta). Actualmente es liderada por el penajorobinü (tomador de yopo, sanador) Clemente Gaitán, médico tradicional de la comunidad, representante y guardián de la medicina del yopo.

En este momento se está conformando el proyecto de una escuela tradicional, cuyo objetivo es rescatar los conocimientos orales, las artes y oficios del pueblo Sikuani, para lograr este fin, se realizará la danza Tsamanimonae Petaxunamuto, en la casa de pensamiento Liweisi Bo, lugar utilizado para compartir la historia y el arte de sanación Sikuani.

En agosto del año 2016, se realizó la primera danza en la casa de pensamiento Liweisi Bo dando inicio a la construcción de la escuela tradicional, la cual ha ido creciendo rápidamente. Se han generado necesidades de infraestructura, debido a que día a día se van uniendo más personas con el interés de compartir y hacer parte de este proceso educativo y de recuperación cultural.


LOS SIKUANI pertenecen a la familia lingüística Guahiba. En Colombia, se encuentran ubicados en los departamentos de Arauca, Casanare, Vichada y Meta. También hay presencia en Venezuela. En el departamento del Meta se establecieron en 9 resguardos, entre ellos Wacoyo, a 12 km de la cabecera municipal, Puerto Gaitán.

 

La historia de la etnia, en particular, está basada en el nomadismo estacional hasta hace unas décadas atrás, es decir, antes de la titulación del resguardo indígena; así lo atestigua la historia oral del pueblo Sikuani. La caza y la recolección de frutos fueron las actividades que garantizaban la subsistencia, aunque dichas prácticas persisten en menor medida hasta la actualidad debido a la reducción de sus territorios ancestrales.

 

Se han generado nuevos modos de vida para la supervivencia en un espacio geográfico donde cada vez más escasean los recursos naturales y los animales que hacen posible la vida de las comunidades indígenas. Dentro de este declive de saberes se incluyen productos básicos para su sustento, su lengua, sus cantos, mitos y leyendas, sus prácticas médicas tradicionales y sus patrones de organización social. [1]

 

Sin embargo, el baile es un medio para mantener vivas sus tradiciones ancestrales, porque crea conciencia de la transformación del paisaje y la historia en el pueblo. La danza enlaza a los bailarines con el cosmos, construyendo un nexo entre el danzante y los dioses. De hecho, los participantes se convierten en dioses: "Bailamos para llegar a ser como los Tsamanimonae ", afirmó el abuelo Clemente en marzo de 2015. A través de este vínculo, se fortalece la capacidad de crear y sanar el mundo en que vivimos. [2] Este panorama nos plantea la necesidad de impulsar el proyecto cultural que se está realizando en la comunidad con el objetivo de unir fuerzas y así retroalimentarnos mutuamente.

 

[1] Se puede encontrar más información sobre los Sikuani aquí.

[2] Para más información sobre la danza tradicional de los Sikuani, y la Danza Tsamanimonae Petaxunamuto en particular, puede ver este documento.

 

BIO CONSTRUCTION, DANCE AND COMMUNITY IN THE ORINOQUIA OF COLOMBIANA

sikuani-ing.png

KALIAWIRINAE COMMUNITY, RESERVATION GUACOYO, PUERTO GAITAN-META

The Kalliawirinae community, belonging to the Sikuani reservation Wacoyo, is located in Puerto Gaitan, Meta a municipality within the vast tropical grassland plains region of Colombia known as Los Llanos. The community is lead and represented by penajorobinu (yopo healer) Clemente Gaitan, a traditional healer of the community, and guardian of the medicinal plant yopo.

Currently, Clemente is creating a traditional school where the objective is to rescue oral history, arts, and crafts of the Sikuani nation. To achieve this end, the traditional dance Tsamanimonae Petaxunamuto will be practiced in the house of thought Liweisi Bo, a site used to share the history and tradition of sikuani healing.

In August 2016, Clemente carried out the first dance within the house of thought, Liweisi Bo, marking the beginning of the traditional school’s construction. The project has been rapidly growing since, due to increased interest day by day from people hoping to join the project in order to share and participate in the educational process of cultural recuperation. This growth has generated new infrastructural needs. 

 


THE SIKUANI  are an indigenous nation belong to the linguistic family guahiva and currently settle in the Orinoquía region, spreading across both Colombia and Venezuela. They have 61 reservations in Colombia, nine of which are located in the department of Meta, while the remaining ones are situated in the departments of Vichada, Casanare and Arauca.
According to the oral history of the Sikuani, the community practiced seasonal nomadism until they gained the qualifications for the establishment of indigenous reservations a few decades ago. Hunting and gathering of fruits guaranteed their subsistence, and said practices continue up until present day, although less frequently due to the reduction of their ancestral territory.
These reductions in territory have provoked the Sikuani to form new modes of life to survive in a geographical space where natural resources, including wildlife that enables the wellbeing of indigenous communities, are becoming more and more scarce. In addition to losing access to natural resources, the community has been losing cultural knowledge, including basic life tools such as language, chants, myths, legends, traditional medical practices, and social organization patterns.
There are, nevertheless, activities such as dancing whereby people still keep their ancestral traditions alive. It is the dance that transforms the landscape, the history, and the people. It links dancers to the cosmos, building a nexus between the dancer and the Gods. In fact, dancers become Gods: “We dance to become the Tsamanimonae”, affirmed Clemente in March of 2015. Through this bond, the ability to create and heal the world we live in strengthens. [3]
This panorama presents us with the need to support the cultural project that the community is carrying out with the goal of joining forces and thereby forming relationships of positive feedback for all.  
[3] For more information about the traditional dace of the Sikuani, and the Danza Tsamanimonae Petaxunamuto in particular, please read the following document.